sábado, 23 de mayo de 2015

De mi pluma ♥: Un fin de semestre

                       

La universidad debería ser considerada un deporte porque terminar es como correr un maratón. Somos igual que los que corren 5K o 10K o cualquier cosa de esas: comenzamos preparados, confiados, respiramos tranquilidad porque conocemos cual será el final, pero cuando vamos a mitad de camino nos damos cuenta que no vamos ni cerca de ser de los primeros. Y es entonces cuando aceleramos el paso, primero despacio y luego casi corriendo como si tu vida dependiera de hacer que tus piernas sean las de Flash o Capitán American. 

Mientras corres te da por mirar a tu alrededor y ahí los tienes, los corredores que te hacen compañía y no sabías que existían: están los nerds, los que siempre van delante de ti y con todo al día; los atrasados, los que están detrás de ti y piensas "al menos no estoy tan mal"; y en el medio están los que no les importa no llegar a la meta, los que van caminando y los que están en el borde de la línea para renunciar a la carrera. Entonces, corres porque quieres al menos llegar detrás de los nerds. 

Estás cerca de llegar a la meta, a la pancarta que dice "Entrega aquí y eres libre", y están todos tus conocidos con los carteles de ánimo: "Dale que tu puedes", "Eres nuestro campeón", "No te rindas" y los ves con ojos aguados y determinación de no fallarles, no fallarte tu mismo. Además, ¿acaso no cuenta bastante dinero estar en este maratón como para fallar?

Ya ves el letrero, ahí está la meta, solo te queda unos cuantos metros más y llegaste. Es ahora cuando pareces una máquina de supervivencia a base de café, bebidas energéticas, Coca-Cola y todo aquello que no sea agua y que no te duerma. Te duele todo, las piernas pesan, arden los músculos, los pulmones olvidaron como funcionar. ¿Cerebro? ¿Qué es eso? 

Ahí está la meta, solo piensas en correr para que esto termine, y corres, corres, corres... Inhalas profundo porque ahí está la meta, la que pensaste que no llegarías nunca, la banda roja la rompen los 'nerds', pero igual estás por llegar... 

Y llegas, exhalas el aire que estabas conteniendo, todo tiene color otra vez, tus pulmones vuelven a funcionar, ahora escuchas los ruidos de victoria, todos te felicitan. Sientes una satisfacción enorme por haber llegado y tu corazón está lleno de orgullo por todo lo que has logrado para llegar hasta ahí. Es hora de ir a descansar, celebrar y comer un banquete de victoria. 

Total, que solo tienes dos meses antes del siguiente 5k... 



                                                                   ♥






















4 comentarios:

  1. Jajaja, la verdad que me gusta la naturalidad y gracia con que escribes.
    La verdad, que en esa carrera estaban todos, sólo faltó el que hace trampas prendiéndose a la camiseta de un nerd para que lo lleve de tiro...

    Si quieres, para conocerte un poco más, te he nominado en mi blog, a unos premios y tag, tal vez quieras participar.
    http://soniequevolaba.blogspot.com.ar/2015/05/premios-nominaciones-y-tag.html

    Nos leemos.

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  2. Jajajajajajaja, muy buen post, tienes toda la razón. Tenemos la manía de estar super relajados al principio y cuando vemos que nos pilla el toro nos hacemos una carrera contrarreloj para alcanzar X notas... Como si lo volviera a vivir xD
    Un beso :)

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